La recuperación de la continuidad del Parque del Arroyo Butarque se resolvió con una pasarela para peatones y ciclistas. El trazado estaba condicionado por la carretera M-411 que atraviesa el parque y el viaducto de la autopista radial de acceso a Madrid, R-5, que cruza sobre la carretera en el mismo punto. Desde el barrio de la Fortuna, la pasarela salva los cuatro carriles de la carretera, para continuar serpenteando entre las pilas del viaducto de vigas prefabricadas hasta su desembarco en el Parque.
El tablero es continuo de cinco vanos, con luces de 21 – 42 – 42 – 42 y 18 m y una longitud total de 165 m. Las curvas y contracurvas que caracterizan el trazado en planta, tienen un radio tipo de 58 m. La viga de la pasarela mixta está formada por un cajón metálico abierto de sección triangular, de 3 m de ancho en su cara superior y de 1,05 m de canto, conectado con la losa mixta de chapa grecada y hormigón ligero.
Las pilas, constituidas por fustes de hormigón armado, de sección variable en forma de rombo con los vértices truncados, se disponen en los puntos medios de los arcos del trazado en planta. Se empotran en los diafragmas mixtos del tablero, por lo que los momentos de torsión del dintel se transforman en momentos de flexión en las pilas, y éstos se compensan parcialmente con la inclinación de los fustes.