(Español) Centro de Desarrollo Turístico de Torrevieja

(Español) Alicante, 2003

Ficha técnica

(Español) Propiedad(Español) Generalitat Valenciana. Agencia Valenciana del Turismo
(Español) Proyecto constructivo y asistencia técnica(Español) Cesma Ingenieros
(Español) Constructora(Español) Lubasa
(Español) Arquitectura(Español) José Mª Torres Nadal y Antonio Marquerie
(Español) Superficie total(Español) 14.000 m²
(Español) Tipo de cimentación(Español) Directa
(Español) Luz máxima forjados(Español) 10 m
(Español) Espesor forjado de planta baja(Español) 0,27 m
(Español) Espesor forjado de cubierta(Español) 0,25 m
(Español) Luz cerchas auditorio(Español) 12 m
(Español) Canto cerchas auditorio(Español) 2,15 m

(Español)

 

El Centro de Turismo de Torrevieja se establece como lugar dedicado tanto a la formación de profesionales como a la representación de empresas del sector turístico de la Vega Baja del Segura. Formalmente, el edificio busca la adaptación al entorno rural en que se sitúa, como una réplica de las construcciones tradicionales modulares de techo plano ordenadas en torno a un patio interior.

La superficie útil, de unos 14.000 m2, se distribuye en dos plantas. Mientras que la planta baja tiene una forma aproximadamente rectangular, la cubierta se reparte en varios forjados situados en tres niveles diferentes. La situación aparentemente aleatoria de pilares y muros, junto con su discontinuidad vertical, recomendó la utilización de losas macizas de hormigón armado. Los numerosos cambios de nivel se resolvieron mediante vigas de canto, dispuestas también en el arranque de pilares en el forjado de planta baja. La zona del auditorio se cubre por medio de una serie de cerchas metálicas de perfiles tubulares que sostienen un cerramiento de vidrio y una malla metálica que, a semejanza de los viveros de la zona, cubre todo el edificio y lo protege térmicamente. La normativa sísmica recomienda que la geometría en planta y alzado de los edificios situados en zonas de fuerte sismicidad debe ser simétrica y regular, sin cambios bruscos de rigidez. Sin embargo los arquitectos, en su libertad creadora, incumplieron estas premisas, lo que exigió un complejo análisis de los detalles constructivos y del comportamiento global de la estructura frente a acciones sísmicas.