(Español) Viaducto sobre la GI-20 y el paseo de Miramón en la conexión Martutene-Hospitales y A-8

(Español) San Sebastián, 2011

Ficha técnica

(Español) Propiedad(Español) Bidegi
(Español) Proyecto constructivo y asistencia técnica(Español) Cesma Ingenieros
(Español) Constructora(Español) UTE Murias-Altuna y Uria
(Español) Longitud total(Español) 304 m
(Español) Luces(Español) 40-4x56-40 m
(Español) Ancho del tablero(Español) 11,30 m
(Español) Canto del tablero(Español) 2,25 m
(Español) Espesor medio de hormigón in situ(Español) 0,25 m
(Español) Cuantía de acero estructural en tablero(Español) 215 kg/m²
(Español) Cuantía de acero de armar en tablero(Español) 81 kg/m²
(Español) Presupuesto de ejecución material(Español) 4.048.194 €

(Español)

El viaducto, que se sitúa sobre la GI-20, discurre sensiblemente paralelo a la misma en su tramo inicial, cruzando además sobre el paseo de Miramón y forma parte de las obras de conexión de la autopista A-8 con el vial Martutene – Hospitales en San Sebastián. Su longitud total es de 304 m, con vanos de 40 m los laterales y de 56 m los cuatro centrales. La sección transversal, de 11,3 m de ancho, está formada por un cajón metálico con jabalcones que soportan un nervio de borde longitudinal y se integran con los diafragmas. El cajón metálico de almas inclinadas tiene una anchura inferior de 3 m y superior de 4.5 m, siendo su canto de 2,25 m. Para la ejecución de la losa de hormigón de 0,25 m de espesor se dispone una chapa grecada que sirve como encofrado perdido y que se monta mediante grúas de forma conjunta con el cajón. Los jabalcones permiten la definición de grandes voladizos laterales incrementando la sensación de esbeltez de la estructura, además de servir de apoyo a la chapa grecada de la losa. Este sistema estructural permite reducir notablemente el peso de la estructura frente a opciones más tradicionales de estructura mixta, formadas por cajones de mayores dimensiones sobre los que se dispondrían prelosas prefabricadas. De esta forma se facilitó el proceso de montaje, logrando minimizar la afección al tráfico inferior que se mantuvo durante las obras.

Las pilas, de sección constante en toda su altura, se asemejan a una elipse a la que se le realizan unas hendiduras para formar una cruz.